Introducción:
La capsulitis adhesiva es una condición caracterizada por dolor y pérdida progresiva de la movilidad activa y pasiva del hombro, secundaria a fibrosis y contractura de la cápsula articular glenohumeral, sin otra causa identificable.
Síntomas:
Los síntomas principales son dolor persistente, especialmente nocturno, y restricción significativa de los movimientos del hombro, en particular la rotación externa y la elevación. El cuadro clínico suele evolucionar en fases: una fase dolorosa (“congelante”), una fase de rigidez (“congelada”) y una fase de recuperación (“descongelante”).
Causas:
Las causas pueden ser idiopáticas o secundarias a factores de riesgo como diabetes mellitus, hipotiroidismo, cirugía previa de hombro, inmovilización prolongada, y enfermedades autoinmunes. Existe también una predisposición genética y mayor prevalencia en mujeres de mediana edad.
Tratamiento:
El tratamiento fisioterapéutico es la base del manejo no quirúrgico y debe adaptarse a la fase clínica. Incluye ejercicios de estiramiento progresivo, movilizaciones articulares (técnicas de Maitland, Mulligan, movilización con movimiento y movilización angular), y programas de ejercicios supervisados orientados a la función diaria. El estiramiento es fundamental en todos los programas de rehabilitación. Las movilizaciones articulares han demostrado mejorar el dolor y el rango de movimiento, siendo las técnicas combinadas y la movilización posterior especialmente efectivas para recuperar la rotación externa.Modalidades como la terapia con ondas de choque y la crioterapia pueden ser útiles como complemento, mientras que la evidencia para el ultrasonido es limitada. El tratamiento debe ser individualizado y progresivo, evitando la exacerbación del dolor, y puede complementarse con infiltraciones de corticosteroides o hidrodilatación en casos seleccionados.